miércoles, 11 de abril de 2012

¿Se puede vivir de la Bolsa?


Después de la crisis económica que se originó en el 2008  y que ha llevado al paro a miles de personas, esta es una de las preguntas que se plantean muchas personas. Lo voy viendo y escuchando cada día más a mi alrededor, en familiares, amigos, conocidos, desconocidos en foros, así que voy a intentar dar mi particular respuesta en estas líneas, pero como me parece algo bastante complejo, será cada uno el que interprete de una forma u otra mis palabras.


Para empezar, decir que yo no trabajo dentro de la Bolsa, me gano la vida con ella. Es decir, no soy un Bróker, no actúo de intermediario para nadie, soy un Trader (operador). Y dentro de los que operamos en los mercados financieros, me considero un Day Trader, que viene a ser un operador intradía, porque todos (o casi todos) los activos que compramos en una sesión, los vendemos antes del cierre de la misma.

¿Qué hace falta como mínimo para iniciarse en este mundo? Un ordenador, conexión a internet, una plataforma de inversión, capital y conocimiento. Las dos primeras cosas, si no las tenemos ya, son sencillas de conseguir, y la plataforma te la proporcionaría el propio Bróker (Banco o Agencia de Valores) dónde decides abrir la cuenta de valores para invertir. Así que lo más difícil desde el principio, es conseguir el capital y el conocimiento. El capital, porque a casi nadie le sobran cien mil euros para estar moviéndolos en Bolsa todos los días, y pedir un crédito puede suponer hipotecar tu vida. Y el conocimiento, porque no existe carrera que te enseñe a invertir en Bolsa, porque los cursos son muy caros, y porque sobre todo, en esta “profesión” más que en cualquier otra, la experiencia es la que más conocimiento aporta, y evidentemente, ninguno hemos nacido con ella.


Yo solo puedo contar mi historia, que abarca más de 10 años sobreviviendo en los mercados, creo que con mucha fortuna al principio, y con talento y mucha disciplina después. Fortuna, porque llegué a la Bolsa justo con la crisis bursátil de las “puntocom”, poco después del año 2000. Compaginando los estudios de Económicas con el Fútbol Sala, y al mismo tiempo, siendo integrante del Club de Bolsa de la Universidad. Empezando a invertir dinero de forma real poco después, gracias a los ingresos que me proporcionaba el deporte y a que los bancos estaban locos por financiar (quién lo diría ahora). Y desde finales del 2002 hasta finales del 2007, viví la mejor época bursátil posible, una subida ininterrumpida de la Bolsa durante 5 años (el Ibex fue de 5.000 puntos a 16.000!). Cientos de valores con subidas del 100%, y bancos, constructoras e inmobiliarias con más del 200%, 300% e incluso 500%. Una burbuja que se pincharía en el 2008, y que hoy en día seguimos sufriendo sus consecuencias. Talento, porque durante ese tiempo fui capaz de sacar más rendimiento a mis ahorros de lo que subía la Bolsa, lo que me llevó a ganar también varios concursos bursátiles a nivel nacional. Y disciplina, porque cuando llegaron las vacas flacas a partir del 2008, y a todos nos cogió con el pie cambiado, suponiéndonos enormes pérdidas, fui capaz de cambiar mi estrategia, y vender con pérdidas cada día para poder seguir operando al día siguiente. Todos los pequeños operadores que aguantaron, o están arruinados o fuera del mercado, aunque este tema es más amplio y escribiré otro día sobre él.

En definitiva, la inversión en Bolsa no es una actividad económica, lo puede hacer cualquiera. No te puedes dar de alta en la seguridad social como Trader, eso no existe, ¿pero puedes vivir exclusivamente de ella? Creo que sí, pero ahora mismo difícil, y más complicado aún empezar a intentarlo.

Por poner un ejemplo. Los derivados (opciones, futuros…) dentro de la Bolsa, suponen “juegos de suma cero”. Es decir, lo que gana uno lo tiene que perder otro. ¿Quién te puede enseñar a OPERAR en derivados? MUCHOS. ¿Quién te puede enseñar a GANAR en derivados? POCOS. ¿Quién te va a enseñar a GANAR en derivados? NADIE, lo que ganes después tú operando lo perderán ellos, pero te cobrarán por enseñarte a operar. Seguro que hay buenos cursos de Bolsa, que garanticen que aprendes el funcionamiento y la operativa bursátil, pero es imposible garantizar que existe un método para ganarte un sueldo mensual operando.


Es cierto que con esta actividad cada uno es dueño de su tiempo, y que eso no tiene precio, pero también es cierto, que no hay vacaciones (mientras se descansa, no se gana nada), que no hay sueldo (si aciertas ganas, y si te equivocas no te quedas igual, pierdes), y que cuando es tu capital el que está en juego, el estrés es el pan de cada día desde que enciendes hasta que apagas el ordenador. La otra opción es la Bolsa como complemento a un trabajo estable, pero como a mí me gusta esto y es lo que sé hacer, espero seguir en ella, y expulsando con el deporte el estrés de los mercados.

1 comentario:

  1. Vivir de la Bolsa es muy aleatorio a mi parecer. Los mercados no son estables y pues no podemos fiarnos de una renta estable. La segunda solución que usted propone me parece más adecuada a una vida normativa!

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