martes, 31 de enero de 2012

Spanair se queda sin alas


Esta compañía ya no volará más, el pasado viernes por la tarde anunció su cierre creando el caos en los aeropuertos españoles. Y dicho así no parece muy triste, una compañía más a la quiebra tanto por la situación del mercado como por su mala gestión. Pero lo más duro, es que detrás de esta aerolínea hay más de 2.000 personas con sus respectivas familias a las que se les ensombrece el futuro. Y solo las que tengan suerte serán recolocadas en otras compañías aéreas.


Me he animado a escribir esto porque viendo los telediarios se oyen cosas sorprendentes como “Vueling colaborará con los afectados de Spanair…” y cosas así. ¿Las demás compañías no van a cobrar los billetes a los pasajeros de Spanair que se han quedado en tierra? Anda ya! Colaborar para mí es otra cosa... Esto era solo un ejemplo, pero he escuchado tantas cosas en esos términos que parecen hasta graciosas.

Lo que está ocurriendo en el ámbito aéreo se puede ver en cualquier documental de la 2, cuando los felinos se comen vivas a sus presas, o cuando los buitres se pelean por trozos de carroña. Spanair aún agonizante, y sus rivales Easyjet, Vueling, Ryanair… trabajando a destajo como nunca para hacerse con el pastel de mercado que deja su quiebra. Un jugoso bocado que no se puede dejar escapar y que supone una importante cuota de mercado para la compañía que se haga con las rutas de Spanair.


La crueldad del mundo empresarial y capitalista en nada se diferencia a la de la selva, y aunque no critico que estas compañías luchen por sus negocios, lo que parece bastante hipócrita es como se expresan sus dirigentes en televisión. Hay que contar que Spanair solo tenía un cartucho para salvarse, que era la entrada de Qatar Airways en su capital. Pero la denuncia de otras compañías a Spanair por las ayudas públicas que recibía terminó por echar atrás a la aerolínea qatarí la semana pasada, suponiendo la puntilla para la compañía catalana.

Ahora parece que el área de recursos humanos de Vueling, la gran beneficiada, dice a bombo y platillo que dará prioridad a los ex trabajadores de Spanair, igual que ha “colaborado” con los pasajeros afectados del fin de semana. Pero lo que se puede intuir fácilmente es la alegría por la rotura del acuerdo entre Qatar Airways y Spanair, que sin duda hará de Vueling la compañía más poderosa en el aeropuerto del Prat de Barcelona. Ya veremos cómo afecta este poder a los precios del billete en el futuro…

Y en Bolsa qué? Pues las dos compañías cotizadas nacionales son Vueling e Iberia (Holding IAG). Estaba más que claro que la cotización de Vueling se iba a beneficiar más que ninguna, ya que el negocio de Iberia en Barcelona había ido decreciendo, y además estar inmersa en una huelga de pilotos no sirve de mucha ayuda.



Así pues, como se pude ver en el gráfico, Vueling se ha disparado más del 40% entre ayer y hoy, después de dos meses de lateralidad. Mientras que se venían negociando unas 80.000 acciones diarias, estos dos días se ha rondado los 2 millones de acciones, pero lo más intrigante y denunciable es que el mismo viernes antes de la noticia ya se intercambiaron casi 400.000 títulos. 


Una vez más se cumplirán dos máximas de la Bolsa:

“COMPRA CON EL RUMOR Y VENDE CON LA NOTICIA”

El negocio con las acciones de Vueling al alza se ha podido hacer estos dos días y posiblemente mañana, mientras el mercado juega con datos confusos, rumores y especulaciones. Y por supuesto, el agosto lo han hecho los que tenían información privilegiada (que está prohibida utilizar) el viernes antes del cierre. Pero en cuanto Vueling confirme que se queda con las rutas de Spanair, se den datos más concretos y se haga público, llegará el momento de vender.

“LO QUE SABEN POCOS VALE MUCHO, LO QUE SABEN TODOS NO VALE NADA”

Deriva de la anterior. Vueling ha subido ya más del 40%, pero gran parte de la subida solo la cogen los que tenían la información y los que estaban muy puestos en el tema Spanair. Esa información es la que vale muchísimo y la que da la rentabilidad. Sin embargo, para hoy todo el país ha podido leer ya que la quiebra de Spanair beneficia a Vueling, por lo que se podría pensar que comprar acciones de Vueling sería buen negocio. Pues no, se llegaría ya tarde, todos tienen esa información, y ganar dinero con algo que conoce todo el mundo es realmente difícil en Bolsa. En estos periodos lo que ocurre es que las manos fuertes y profesionales recogen plusvalías vendiendo sus acciones a minoritarios y no profesionales. ¿Y en el corto plazo quién compra para que la acción siga subiendo? Nadie.

Este bucle se produce en la Bolsa un día tras otro, pero hace falta vivir dentro de ella para descubrirlo, entenderlo, y saber sacarle partido.

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